Día de las Madres


Éxodo 20:12“Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.”
Deuteronomio 5:16“Honra a tu padre y a tu madre, como Jehová tu Dios te ha mandado, para que sean prolongados tus días, y para que te vaya bien sobre la tierra que Jehová tu Dios te da.”
Efesios 6:2-3“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

Pablo dice que ese “es el primer mandamiento con promesa”. El primer mandamiento que Dios dio y el cual contenía una promesa era ¡el mandamiento de honrar a los padres! Y en verdad ¡qué promesa! ¡Se prolongarán tus días y te irá bien! ¿Te gustaría vivir mucho tiempo en la tierra? ¿Quieres que te vaya bien? Bueno, aquí hay algo para ti: honra a tus padres y eso es lo que sucederá.
El principe de este mundo todo lo tergiversa y ha puesto a muchas Iglesias, Ministros Cristianos a dividir el mandamiento dando mas honrra a uno mas que al otro de los padres.
El Día de la Madre o Día de las Madres es una festividad que se celebra en honor a ellas en diferentes fechas del año según el país. El moderno Día de la Madre fue creado por Julia Ward Howe, en 1870, originalmente como un día de madres por la paz, que luego se convirtió en un día para que cada familia honrase a su madre.
 Actualmente ha sido aceptada esta celebración en muchos lugares del mundo.

Antecedentes paganos del Dia de las madres:
Las primeras celebraciones del Día de las Madres se remontan a la antigua Grecia, donde se le rendían honores aRea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades.
La Enciclopedia Britanica da la siguiente definición: "Fiesta derivada de la costumbre de adorar a la madre en la antigua Grecia. La adoración formal a la madre, con ceremonias a Cibeles, o Rea, la Gran Madre de los Dioses, se ejecutaba en los idus de marzo por toda Asia Menor" (1959, tomo 15, pág. 849).
Igualmente los romanos llamaron a esta celebración Hilaria cuando la adquirieron de los griegos. Se celebraba el 15 de marzo en el templo de Cibeles y durante tres días se realizaban ofrendas.
Los católicos transformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús. En el santoral católico el 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, fecha que los panameños adoptaron para la celebración del Día de la Madre.
En Inglaterra hacia el siglo XVII, tenía lugar un acontecimiento similar, también relacionado con la Virgen, que se denominaba Domingo de las Madres. Los niños concurrían a misa y regresaban a sus hogares con regalos para sus progenitoras. Además, como muchas personas trabajaban para gente acaudalada y no tenian la oportunidad de estar en sus hogares, ese Domingo se le daba el día libre para visitar a sus familias.
NO SIGAMOS LAS CORRIENTES DE ESTE MUNDO, EL MANDAMIENTO ES:Efesios 6:2-3“Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa; para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.”

Cristiano: ¿Estás dispuesto a pagar el precio?


La mayoría de nosotros queremos ver en nuestra vida grandes resultados, pero pocos están dispuestos a pagar el precio para ver esos resultados que tanto anhelamos.
A veces quisiéramos que las cosas fueran tan fáciles como orar y que dos segundos después nuestra oración haya sido contestada, pero ¿Qué tal si las cosas no son así de fáciles?, ¿Estamos dispuesto a pagar el precio para ver esos resultados que tanto queremos ver?
Pensando en esto me remontaba a la historia de David, de cómo Dios envía a Samuel para ungirlo como próximo rey de Israel. Samuel al ungirlo lo estaba proclamando como próximo rey, pero había un pequeño inconveniente, actualmente había un rey, su nombre Saúl, eso quería decir que la promesa hacia David de ser rey de Israel no iba a ser instantánea, sino que sería todo un proceso, pero ¿Estaría dispuesto David a pagar ese precio?
Haber, imaginémonos la escena, Samuel llega a casa de Isaí padre de David, frente a él modelan todos los hijos de Isaí, altos, fornidos, guerreros, a tal punto que Samuel quedaba impresionado con cada uno que le presentaban y decía: “¡Seguramente éste es el ungido del SEÑOR!”, más Dios le respondía: “No juzgues por su apariencia o por su estatura, porque yo lo he rechazado. El SEÑOR no ve las cosas de la manera en que tú las ves. La gente juzga por las apariencias, pero el SEÑOR mira el corazón” 1 Samuel 16:7 (Nueva Traducción Viviente). Pasaron todos y de pronto Samuel pregunta si no había otro más, entonces Isaí se recuerda de su hijo, aquel jovenque andaba pastoreando las ovejas, ese jovencito que ni su papá lo tomaba en cuenta, porque si así hubiera sido, ¿Por qué no estaba en la lista de los elegibles?, ¿Por qué tuvo que mandarlo a llamar?, ni sus hermanos, ni su padre y quizá ni Samuel creían que de ese joven podría salir un rey mejor que Saúl a quien según dice la Biblia nadie en Israel lo sobrepasaba de hombros hacia arriba.
Ver llegar a David frente a Samuel, ha de haber sido todo un acontecimiento para la historia, sin embargo ese era el que Dios había elegido, pero ¿Estaría dispuesto David a pagar el precio?
Samuel unge a David sin embargo para que David llegara a coronarse como rey de Israel tuvieron que pasar aproximadamente entre 14 y 17 años, en los cuales muchos de ellos David anduvo huyendo de Saúl quien quería matarlo.
Por un momento imaginémonos a un David que fue ungido para ser rey, elegido por Dios, pero huyendo de Saúl, escribiendo sus mejores Salmos en medio de cuevas oscuras, montañas desoladas, en medio de gente endeudada, problemática, en un ambiente totalmente diferente para el que había sido elegido, ¿Estaría dispuesto a pagar el precio?
En todos estos años que pasaron antes que fuera proclamado rey, entre persecuciones y ocasiones de muerte, entre panoramas desoladores y que no tenían nada que ver con lo prometido, vemos a un David leal y confiado en que Dios cumpliría. David tuvo oportunidad de matar a Saúl antes que este lo matara a él, sin embargo tenía un lema:“Nunca le haré daño al rey; él es el ungido del SEÑOR” 1 Samuel 24:10c (Nueva Traducción Viviente), esa era la frase que no le permitía hacer nada en contra de Saúl, sin embargo Saúl sí que quería matarlo a él.
Sin duda personalmente la historia de David es una de las que más me emocionan y me ministran, porque me enseña el lado más humano de los siervos de Dios, ese lado que muchos no quieren demostrar pero que David no podía ocultar.
Muchos creen que mostrarse perfectos delante de un pueblo es “santidad”, pero más allá de la apariencia en público, Dios toma en cuenta nuestra intimidad con Él, esos momentos en donde nadie nos ve, solamente Él, esos momentos en donde realmente somos, quienes somos, y en donde no podemos ocultar lo que bien ocultamos a las personas.
Pensar en todo el precio que David tuvo que pagar para que la promesa de Dios se cumpliera en su vida, me motiva a seguir luchando, me motiva a querer pagar el preciotambién.
Quizá Dios te ha prometido a ti cosas hermosas y muchos quizá las quisieran ver ahora mismo, o dentro de unas horas, días o semanas, pero ¿Qué tal si primero tienes que pagar el precio antes de recibir lo prometido?, ¿Estarías dispuesto a pagar ese preciocueste lo que cueste?
David pago el precio, sin embargo cada cosa que tuvo que pasar, cada crisis, cada soledad, cada etapa de anonimato y cada año que pasaba le sirvió para madurar, le sirvió para forjarse como ese hombre que gobernaría de una forma única a ese pueblo, cada año antes de llegar al reinado le sirvió para convertirse en ese hombre de Dios, de carne y hueso, con errores y defectos, sin embargo, un hombre como Dios mismo lo describo:“Conforme a su corazón” (1 Samuel 13:14).
Quizá últimamente te has estado desesperando porque lo que Dios en su momento te prometió no se ve y lo peor es que no hay ni señales que eso se vaya a cumplir, sin embargo te quiero preguntar: ¿Cuándo Dios te promedio eso, también aceptaste pagar el precio?, ese precio que a lo mejor serán años, a lo mejor serán muchos momentos en los que te sentirás solo y abandonado, quizá persecuciones, comentarios negativos de la gente sobre tu sueño o tu anhelo, quizá muchos te tiraran lanzas esperando matar tus sueños, sin embargo a cada una de ellas te escaparas y cada experiencias te ayudara a forjar el carácter que Dios necesita en ti, para cumplir su promesa en tu vida.
No veas todo desde el punto de vista negativo, al contrario, acepta cada etapa de tu vida como parte del precio que tienes que pagar para ver cumplido aquello que tanto anhelas, porque si de algo debes estar seguro es que DIOS CUMPLIRÁ.
Quizá el precio que tengamos que pagar será muy doloroso y en ocasiones vamos a querer renunciar, pero NO TE DES POR VENCIDO, ¡Sigue Luchando! Porque esto no ha terminado, apenas comienza y el resultado que todo esto te dará, será el más asombroso que jamás pensaste, porque Dios tiene cosas maravillosas para tu vida.
Harás historia, cuando te decidas a ser valiente y pagar el precio que haya que pagar por ver cumplido lo que tanto anhelamos, pero termino con la misma pregunta que comencé:

¿Estás dispuesto a pagar el precio?

¿Quieres un gran milagro?...Hay que arreglar el Altar


La silla de rueda quedo vacía, quien en ella estaba ahora
esta frente al altar dando Gloria a Dios
 


ANTES DE UN GRAN MILAGRO, HAY QUE ARREGLAR EL ALTAR
1 REYES 18:30-32ª
30Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 31Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, 32edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová;…

INTRODUCCIÓN:
Elías (Jehová es Dios o Jehova es mi Dios). Profeta famoso del siglo IX a.C. en Israel. Por su sobrenombre, Tisbita, se cree que nació en Tisbe, en las montañas de Galaad, identificado tradicionalmente con un lugar situado al norte del río Jaboc, hoy llamado Zerka. Se desconoce su origen y antecedentes. Su ministerio profético se narra en 1 R 17–19; 21; 2 R 1–2.
Su actividad pública comienza cuando enfrenta a Acab, rey de Israel, para anunciarle tres años de sequía. Por indicación divina, debió esconderse junto al arroyo de Querit, al este del Jordán, y luego en la casa de una viuda en Sarepta, Fenicia. En ambos lugares fue alimentado milagrosamente: en el primero por cuervos, y en el segundo mediante una milagrosa provisión de harina y aceite durante la sequía. Dios se sirvió de él para resucitar al hijo de la viuda (1 R 17.2–24).
En su segundo encuentro con Acab, concertado por medio de Abdías su mayordomo, Elías propuso la gran concentración de los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, para demostrar delante de todo el pueblo quién era el verdadero Dios. Los falsos profetas fracasaron al invocar a sus dioses, pero Dios honró a su profeta y contestó su oración enviando fuego del cielo que consumió el holocausto y el altar de Jehová que Elías construyó. Aclaman a Jehová y Elías degüella a los profetas de Baal junto al arroyo de Cisón (1 R 18.1–46) y anuncia a Acab la llegada de la lluvia.


Pero antes de ese gran milagro, observe, en 1 Reyes 18:30-32a, que Elías arreglo un altar que estaba destruido.

I.                    “Acercaos a mí”.
En estos tiempos donde mucha gente ha perdido el temor a Dios, debemos ser puntos de referencia para que ellos puedan reconocer y acercarse al verdadero Dios.
¿Por qué no se acercan donde nosotros?
a. Por nuestra poca relación con Dios
b. Por falta de Identificación
c. Por mal testimonio
Pero sobre todo la gente no se acerca cuando ve un altar arruinado.

II.                  “El Altar estaba arruinado”.
Aquel pueblo se había apartado de Dios siguiendo a otros dioses, y el altar estaba arruinado. Tal vez lleno de maleza, sucio, desarreglado. ¿Cómo está tu altar?, ¿Qué cosas pueden estar arruinando tu altar? Además de las tres anteriores, las obras de la carne (Gálatas 5:19-21).


III.                “y él arregló el altar de Jehová”.
El cristiano debe arreglar el altar de Dios en su vida. Y el método particular de Elías nos enseña grandes cosas. Debemos usar doce piedras:
La piedra que representa a Rubén: Rubén significa “Jehová ha reparado mi cuita”. Génesis 29.32
La piedra que representa a Simeón: Simeón significa “el que escucha u obedece, que es escuchado”. Génesis 29.33
La piedra que representa a Leví: Leví significa “unido, asociado a El”. Génesis 29.34
La piedra que representa a Judá: Judá significa “Dios es alabado, confesión”. Génesis 29.35
La piedra que representa a Dan: Dan significa “Dios hace justicia, el que juzga”. Genesis 30.6
La piedra que representa a Neftalí: Neftali significa “el que da la buena batalla”. Génesis 30.8
La piedra que representa a Gad: Gad significa “enhorabuena, vino la buena ventura”. Génesis 30.11
La piedra que representa a Aser: Aser significa “feliz”. Génesis 30.13
La piedra que representa a Isacar: Isacar significa “recompensa”. Dios es galardonador de los que le buscan. Génesis 30.18
La piedra que representa a Zabulon: Zabulon significa “Morada”. Génesis 30.20
La piedra que representa a José: José significa “que Dios añada, Levantado, quien perdona”. Génesis 30.24
La piedra que representa a Benjamín: Benjamín significa “hijo de la mano derecha”. La diestra en la Biblia representa una posición de privilegio; Jesús está a la diestra de Dios y nosotros estamos sentados juntamente con Cristo en los lugares celestiales. Génesis 35.18. 

Conclusión:
Después que Elías arreglo el altar ocurrió un gran milagro. Reflexionemos acerca de: ¿cómo está el altar de Dios en mi vida?, ¿Qué está estorbando la manifestación de Dios?, ¿Por qué no se ha dado ese gran milagro en mi vida?. Recuerda “antes de un gran milagro, hay que arreglar el altar”.


EL VERDADERO PASTOR NO HACE DIFERENCIA ENTRE LAS OVEJAS

  EL VERDADERO PASTOR NO HACE DIFERENCIA ENTRE LAS OVEJAS El Señor Jesucristo nunca enseñó que una persona vale más que otra por el dinero q...