GRANDES COSAS DE JUAN 3:16


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

1. Un gran Dios (2 Cr. 2:52 Y la casa que tengo que edificar, ha de ser grande; porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses.  Sal. 86:10 Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas;  Sólo tú eres Dios).
2. Un gran amor (1 Jn. 4:8, 16 El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor... Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. Ro. 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros).
3. Una gran compañía (1 Jn. 2:2 Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo; Jn. 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él).
4. Un gran don (2 Co. 9:15  ¡Gracias a Dios por su don inefable!. Lo que encontramos en el v. 15 es una explosión de regocijo en la forma de una doxología apropiada; y con ella el Apóstol termina el capítulo 9. Es la última palabra, la cumbre de generosidad, al contemplar el hecho de que Dios dio “su don inefable”: Jesucristo, el Salvador del mundo).
5. Un gran Salvador (Mt. 1:21 Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados; Hch. 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos).
6. Una gran invitación: «todo aquel» (Ap. 22:17 Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente).
7. Una gran seguridad: «que cree» (Ro. 10:9,10 que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación).
8. Una gran liberación: «no se pierda» (Jn. 14:6 Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí).
9. Una gran recompensa: vida eterna (Sal. 23:6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.; Jn. 5:24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida).

Conclusión:

Hoy te he mostrado un gran Dios, con un gran amor, que te ofrece una gran compañía, que dio a su propio hijo para salvarte. Ese Dios creador del cielo y de la tierra te hace hoy una gran invitación que traerá a ti una gran liberación y una gran recompensa…la invitación es a entregarte a El de todo corazón y servirle, El te libertara del pecado y te dará vida eterna.

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