Para estudiar

Pastores Víctor Cortes y Maria Arrieta

La Sumisión a mi Autoridad
INTRODUCCION: Cristo nos Sana de nuestra Rebelión
Isaías describe la rebelión como una enfermedad. Se manifiesta en la desobediencia, la manipulación, las críticas, inconformidades, y de muchas otras formas.
Isa 53:5 Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.

Obedecemos a Dios y no a los hombres...
Para entender la sumisión al hombre, primero hay que saber obedecer a Dios...
La Ley de Dios toma prioridad sobre la Ley del hombre (Hechos 5:28-29) ...
  • —Terminantemente les hemos prohibido enseñar en ese nombre. Sin embargo, ustedes han llenado a Jerusalén con sus enseñanzas, y se han propuesto echarnos la culpa a nosotros de la muerte de ese hombre.  (29)  —¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres! —respondieron Pedro y los demás apóstoles—.

Las Autoridades Establecidas por Dios
Dios ha establecido autoridades para protegernos y bendecirnos. Nuestra sumisión a las autoridades que Dios pone sobre nosotros es parte de la vida cristiana.
1.    Sumisión al Gobierno:
Ro 13.1-2 Todos deben someterse a las autoridades públicas, pues no hay autoridad que Dios no haya dispuesto, así que las que existen fueron establecidas por él. 2 Por lo tanto, todo el que se opone a la autoridad se rebela contra lo que Dios ha instituido. Los que así proceden recibirán castigo.
A veces eran maltratados por las autoridades los primeros cristianos -
  • 2Co 11:24-25 Cinco veces recibí de los judíos los treinta y nueve azotes.  (25)  Tres veces me golpearon con varas, una vez me apedrearon…
  • Heb 10:34 También se compadecieron de los encarcelados, y cuando a ustedes les confiscaron sus bienes, lo aceptaron con alegría…
Pablo apeló a la protección de la ley
·         Hechos 23:1-5 Pablo se quedó mirando fijamente al Consejo y dijo: —Hermanos, hasta hoy yo he actuado delante de Dios con toda buena conciencia.  (2)  Ante esto, el sumo sacerdote Ananías ordenó a los que estaban cerca de Pablo que lo golpearan en la boca.  (3)  —¡Hipócrita, a usted también lo va a golpear Dios! —reaccionó Pablo—. ¡Ahí está sentado para juzgarme según la ley!, ¿y usted mismo viola la ley al mandar que me golpeen?  (4)  Los que estaban junto a Pablo le interpelaron: —¿Cómo te atreves a insultar al sumo sacerdote de Dios?  (5)  —Hermanos, no me había dado cuenta de que es el sumo sacerdote —respondió Pablo—; de hecho está escrito: “No hables mal del jefe de tu pueblo.”
  • Hechos 25:11 Si soy culpable de haber hecho algo que merezca la muerte, no me niego a morir. Pero si no son ciertas las acusaciones que estos judíos formulan contra mí, nadie tiene el derecho de entregarme a ellos para complacerlos. ¡Apelo al emperador!
2. Sumisión en la Familia (Ef 5-6, 1Pe 3)
  • Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. (Ef 5:22)
  • Hijos, obedezcan en el Señor a sus padres, porque esto es justo. (Ef 6:1)
3. Sumisión en la Iglesia
  • Obedezcan a sus dirigentes y sométanse a ellos, pues cuidan de ustedes como quienes tienen que rendir cuentas. Obedézcanlos a fin de que ellos cumplan su tarea con alegría y sin quejarse, pues el quejarse no les trae ningún provecho. (Heb 13:17)
4. Sumisión en el Trabajo
  • Como siervos de Cristo (Col 3:22-24) Esclavos, obedezcan en todo a sus amos terrenales, no sólo cuando ellos los estén mirando, como si ustedes quisieran ganarse el favor humano, sino con integridad de corazón y por respeto al Señor.  (23)  Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, (24) conscientes de que el Señor los recompensará con la herencia. Ustedes sirven a Cristo el Señor. [...Ef 6:5-8]
  • Respetando a los “insoportables” (1Pe 2:18-20) Criados, sométanse con todo respeto a sus amos, no sólo a los buenos y comprensivos sino también a los insoportables.
  • Siendo buenos ejemplos del Evangelio (Tit 2:9-10) Enseña a los esclavos a someterse en todo a sus amos, a procurar agradarles y a no ser respondones.  (10)  No deben robarles sino demostrar que son dignos de toda confianza, para que en todo hagan honor a la enseñanza de Dios nuestro Salvador. [véase 1Ti 6:1-2]

Hay grande bendición en saber quién manda...
Mat 8:5-13 - La fe del centurión - Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión pidiendo ayuda.  (6)  —Señor, mi siervo está postrado en casa con parálisis, y sufre terriblemente.  (7)  —Iré a sanarlo —respondió Jesús.  (8)  —Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano.  (9)  Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: “Ve”, y va, y al otro: “Ven”, y viene. Le digo a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.  (10)  Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: —Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe...
(13)  Luego Jesús le dijo al centurión: —¡Ve! Todo se hará tal como creíste. Y en esa misma hora aquel siervo quedó sanó.

CONCLUSIÓN: ¿Qué es “la mano de Dios” en mi vida?
...Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes» [Prov 3:34]. 6 Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo. (1Pe 5:5-6)
Habiendo estudiado sobre la sumisión, entendemos que la mano de Dios es mi patrón, mi familia, las autoridades humanas, y la iglesia. Aunque mi autoridad es humana y tiene deficiencias, y hasta injusticias, Dios la tiene en mi vida para bendición.
Disciplina y Esperanza - La promesa del Evangelio es “libertad”, y debemos experimentar esa libertad, aún en nuestra sumisión a Dios. Sin embargo, es esencial comprender que el camino a la libertad es el camino de la disciplina.


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