Trabajemos para conseguirlos

LOS PREMIOS DEL CIELO
Las recompensas celestiales no están limitadas a unos pocos escogidos. En II Timoteo 4,8 leemos: "Ahora me espera la corona merecida que el Señor, el juez justo me dará en aquel día. Y no me la dará solamente a mí, sino a todos los que con amor esperan que el vuelva".
El círculo de los ganadores no está reservado a un puñado de cristianos de clase sino a un cielo repleto de hijos de Dios que "recibirán como premio la vida, que es la corona que Dios ha prometido a los que le aman" (Santiago 1,12). En Efesios 6,8 leemos que el "Señor recompensará a cada uno por las cosas buenas que haya hecho, sea esclavo o libre". En Mateo 5,12 también leemos que nuestro Señor dijo: "alégrense, estén contentos porque van a recibir un gran premio en el cielo".
El día en que Cristo venga será un día de recompensa: "Si, vengo pronto, y traigo el premio que voy a dar a cada uno conforme a lo que haya hecho" (Apocalipsis 22,12). Los que eran desconocidos en la tierra, serán conocidos en el cielo. Los que jamás oyeron los aplausos de los hombres, oirán los aplausos de los ángeles. Los que no tuvieron la bendición de un padre, oirán la bendición de su Padre Celestial.

Pastor Víctor Cortes enseñando a la Iglesia


LAS CORONAS QUE SE MENCIONA EN LAS ESCRITURAS:


1. La Corona de vida: esta corona será otorgada por soportar y triunfar sobre la prueba y la persecución hasta el tiempo del martirio. La motivación debe ser el amor a Cristo: Santiago 1,12 y Apocalipsis 2,10.
2. La Corona de Justicia: esta corona será otorgada a los que hayan terminado la carrera cristiana con integridad, con los ojos fijos en el Señor que ha de venir. Es la recompensa por cumplir la misión que se nos ha encomendado: II Timoteo 4,8.
3. La Corona incorruptible: Esta corona se entrega a aquellos que luchan por crecer en Cristo cada día, por la excelencia. La Corona se entrega al disciplinado en Cristo. Se esfuerza por cumplir lo que está escrito en la Biblia: I Corintios 9,25-27.
4. La Corona de Gozo: Esta corona es para los ganadores de almas y dan todo para lograrlo. Será motivo de gozo cuando, en el cielo, encontraremos a los que han sido ganadores para Cristo a través de nuestro Ministerio. Esta corona está disponible para los creyentes: I Tesalonicenses 2,19.

5. La Corona de Gloria: Esta corona es prometida para los lídres espirituales de la Iglesia de Cristo. Debería ser una fuerte motivación para llevar a cabo un ministerio pastoral sacrificado. I Pedro 5,2-4.

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