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ANTES DE UN GRAN MILAGRO, HAY QUE ARREGLAR EL ALTAR

30Entonces dijo Elías a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se le acercó; y él arregló el altar de Jehová que estaba arruinado. 31Y tomando Elías doce piedras, conforme al número de las tribus de los hijos de Jacob, al cual había sido dada palabra de Jehová diciendo, Israel será tu nombre, 32edificó con las piedras un altar en el nombre de Jehová;
1 REYES 18:30-32ª

Introducción: Elías (Jehová es Dios). Profeta famoso del siglo IX a.C. en Israel. Por su sobrenombre, Tisbita, se cree que nació en Tisbe, en las montañas de Galaad, identificado tradicionalmente con un lugar situado al norte del río Jaboc, hoy llamado Zerka. Se desconoce su origen y antecedentes. Su ministerio profético se narra en 1 R 17–19; 21; 2 R 1–2.
Su actividad pública comienza cuando enfrenta a Acab, rey de Israel, para anunciarle tres años de sequía. Por indicación divina, debió esconderse junto al arroyo de Querit, al este del Jordán, y luego en la casa de una viuda en Sarepta, Fenicia. En ambos lugares fue alimentado milagrosamente: en el primero por cuervos, y en el segundo mediante una milagrosa provisión de harina y aceite durante la sequía. Dios se sirvió de él para resucitar al hijo de la viuda (1 R 17.2–24).
En su segundo encuentro con Acab, concertado por medio de Abdías su mayordomo, Elías propuso la gran concentración de los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y cuatrocientos cincuenta de Asera, para demostrar delante de todo el pueblo quién era el verdadero Dios. Los falsos profetas fracasaron al invocar a sus dioses, pero Dios honró a su profeta y contestó su oración enviando fuego del cielo que consumió el holocausto y el altar de Jehová que Elías construyó. Aclaman a Jehová y Elías degüella a los profetas de Baal junto al arroyo de Cisón (1 R 18.1–46) y anuncia a Acab la llegada de la lluvia.
Pero antes de ese gran milagro, observe, en 1 Reyes 18:30-32a, que Elías arreglo un altar que estaba destruido.

“Acercaos a mí”.
En estos tiempos donde mucha gente ha perdido el temor a Dios, debemos ser puntos de referencia para que ellos puedan reconocer y acercarse al verdadero Dios.
¿Por qué no se acercan donde nosotros?
a. Por nuestra poca relación con Dios
b. Por falta de Identificación
c. Por mal testimonio
Pero sobre todo la gente no se acerca cuando ve un altar arruinado.




“El Altar estaba arruinado”.
Aquel pueblo se había apartado de Dios siguiendo a otros dioses, y el altar estaba arruinado. Tal vez lleno de maleza, sucio, desarreglado. ¿Cómo esta tu altar?, ¿Qué cosas pueden estar arruinando tu altar?
Además de las tres anteriores, las obras de la carne(Gálatas 5:19-21).


“y él arregló el altar de Jehová”.
El cristiano debe arreglar el altar de Dios en su vida. Y el método particular de Elías nos enseña grandes cosas. Debemos usar doce piedras:
La piedra que representa a Rubén: Rubén significa “Jehová ha reparado mi cuita”. Génesis 29.32
La piedra que representa a Simeón: Simeón significa “el que escucha u obedece, que es escuchado”. Génesis 29.33
La piedra que representa a Leví: Leví significa “unido, asociado a El”. Génesis 29.34
La piedra que representa a Judá: Judá significa “Dios es alabado, confesión”. Génesis 29.35
La piedra que representa a Dan: Dan significa “Dios hace justicia, el que juzga”. Genesis 30.6
La piedra que representa a Neftalí: Neftali significa “el que da la buena batalla”. Génesis 30.8
La piedra que representa a Gad: Gad significa “enhorabuena, vino la buena ventura”. Génesis 30.11
La piedra que representa a Aser: Aser significa “feliz”. Génesis 30.13
La piedra que representa a Isacar: Isacar significa “recompensa”. Dios es galardonador de los que le buscan. Génesis 30.18
La piedra que representa a Zabulon: Zabulon significa “Morada”. Génesis 30.20
La piedra que representa a José: José significa “que Dios añada, Levantado, quien perdona”. Génesis 30.24
La piedra que representa a Benjamín: Benjamín significa “hijo de la mano derecha”. La diestra en la Biblia representa una posición de privilegio; Jesús esta a la diestra de Dios y nosotros estamos sentados juntamente con Cristo en los lugares celestiales. Génesis 35.18.

Conclusión:
Después que Elías arreglo el altar ocurrió un gran milagro. Reflexionemos acerca de: ¿cómo esta el altar de Dios en mi vida?, ¿Qué esta estorbando la manifestación de Dios?, ¿Por qué no se ha dado ese gran milagro en mi vida?. Recuerda “antes de un gran milagro, hay que arreglar el altar”.

Comentarios

Justo Fuentes Cuello ha dicho que…
Excelente sermón. Verdaderamente que es una gran necesidad en nuestros días, cuando la liviandad del evangelio y la secularización de la iglesia esta demandando, hoy más que nunca, varones de buen testimonio que reflejen en sus vidas lo que predican. Que los que nos rodeen vean la Palabra en nuestras vidas.